Argentina: Confirman que el licuado de banana es el favorito de los argentinos

Los de durazno y frutilla los siguen en la lista de preferencia, según una encuesta de la UBA y otras instituciones. Los expertos aconsejan consumirlos con frutas frescas para mejorar la ingesta de minerales, vitaminas y fibras.

Una encuesta realizada en el país indica que, a la hora de elegir un licuado, las frutas preferidas para prepararlo son (en ese orden) la banana, el durazno y la frutilla. Los resultados del estudio fueron publicados en la revista “Diaeta”, publicación de la Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas Dietistas (AADYND).

De acuerdo al estudio, que incluyó a hombres y mujeres mayores de 18 años, durante el último año el 43,3 por ciento de los participantes consumió licuados de fruta una o más veces por semana en verano y el 16,3 por ciento los consumió una vez por semana en el resto del año. Aunque los consumidores escogen distintos momentos del día para tomar licuados, la tarde es un momento elegido por la mayoría.

“Los licuados son un medio interesante para mejorar la nutrición de las personas porque su elaboración es sencilla, son fáciles de consumir, son racionalmente económicos y aportan diversas vitaminas, minerales y fibra”, indicó a la Agencia CyTA una de las autoras del estudio, la doctora Marisa Vázquez, docente investigadora de la Carrera de Nutrición de la UBA.

Según la primera Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, realizada en 2005, el 73,3 por ciento de las mujeres argentinas de 10 a 49 años presentaron una ingesta de vitamina C menor al requerimiento medio estimado. En el mismo grupo, el 94,3 por ciento de las encuestadas presentó una ingesta inadecuada de calcio, mientras que en el 97,2 por ciento se calculó un consumo de fibra menor al recomendable. “Además, el consumo de frutas y hortalizas, así como su contribución a la ingesta energética, fue notablemente inferior al recomendado por las Guías Alimentarias en la Argentina”, subrayó Vázquez.

El licuado, en ese contexto, aparece como una alternativa nutricionalmente atractiva y versátil. “Si la base líquida elegida es leche, aumentamos el aporte de calcio. Si la base líquida es jugo de naranja exprimido, incrementamos el aporte de vitaminas como la C. Y si es alguna fruta con cáscara, como durazno, pera y manzana, propiciamos un mayor consumo de fibra”, indicó la investigadora.

Los resultados de este tipo de investigaciones permiten tomar decisiones para el diseño de  intervenciones educativas para lograr metas nutricionales adecuadas para la población, concluyó Vázquez.

Fuente: Agencia CyTA – Instituto Leloir

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