Opinión: La Paradoja de la industria de alimentos en Estados Unidos y en el Perú

Por Mario Salazar, presidente del Instituto Peruano del Agro

¿Qué pasa cuando miles de supermercados literalmente botan comida que no cumplen los estándares (apariencia, proximidad a la fecha de vencimiento, frescura, etc.)? Mucha de esta comida es saludable como frutas y vegetales. Al mismo tiempo se tiene una población que está envuelta en la más grande pandemia de este siglo, la obesidad, por no tener acceso a comida saludable en sus poblaciones más pobres, donde más cerca y más barato es una hamburguesa que ir a un supermercado ¿Saben de qué país hablo verdad? Así es, Estados Unidos.

Tuve la suerte de asistir al Seminario de Agronegocios que organiza todos los años la Universidad de Harvard en Boston y uno de los casos de estudio fue esta paradoja que existe entre el desperdicio de comida saludable en los supermercados y el acceso a sus poblaciones más pobres a la comida saludable ¿Nos estará pasando esto a nosotros en el Perú? ¿ Estamos preparados los emprendedores de este país para dar soluciones prácticas y viables a estos problemas?

El 5% de todos los productos en los supermercados es desechado debido a que se ha vencido su fecha de consumo o por problemas logísticos (golpes, roturas, apariencia, etc.) pero lo más sorprendente es que el 11% de la sección de frutas y vegetales de los supermercados es también desechado debido, entre otras cosas, a los altos estándares de calidad que tiene el consumidor americano y que ya no califican para ser exhibidos en sus departamentos de frutas y vegetales. Me pregunto ¿en el Perú tenemos el mismo porcentaje de desperdicio en los supermercados? ¿Qué se puede decir del desperdicio que se manejan en los mercados de frutas en el Perú, como Santa Anita o la Parada o los del interior del país, sin cadenas de frío adecuadas?

Por otro lado, la correlación en los Estados Unidos entre pobreza y obesidad es directa, es decir, donde hay más pobreza existe mayor obesidad. Ahora donde existen estos puntos de pobreza, la población vive muy lejos de los supermercados donde tienen acceso a comida saludable sin embargo, están muy cerca del Mc Donalds, Burger King, Pizza Hut, entre otros.

Como consecuencia de esto las personas en vez de viajar en el transporte público a estos supermercados y cargar las bolsas hasta sus casas, prefieren gastar US$4 en una Big Mac o US$10 en una pizza y una gaseosa.

¿Existe una solución para esto? Bueno, pues al menos existen en todas partes del mundo emprendedores que no esperan que el gobierno solucione los problemas sino que encuentran una oportunidad para hacer negocios. Es así que Doug Rauch, ex CEO de los supermercados Trade Joe, piensa y lo expuso en el seminario, que puede crear pequeñas “bodegas” en los barrios pobres, cerca de la gente donde se pueden vender estos alimentos aún aptos

para el consumo a precios reducidos en hasta en un 75%, pero que son desperdiciados por los altos estándares de los supermercados en sus espacios de frutas y vegetales frescos. Él piensa que se pueden generar varios efectos positivos.

Primero es que puede poner al alcance de la gente de escasos recursos comida saludable aprecios bastante bajos y así como efecto de esto, reducir los índices de obesidad en estas poblaciones.

Segundo, puede ahorrarle a los supermercados mucho dinero haciéndose cargo de estos “desperdicios” aún útiles para el consumo humano.

Tercero, mejorar el porcentaje de desperdicio de alimentos en un mundo en donde cada vez somos más habitantes y que ya vamos a llegar pronto a los 8 mil millones, y donde sin duda los alimentos serán escasos. Esto nos reta a ser más eficientes en toda la cadena de alimentos.

La idea de Doug es fantástica, ahora está llena de retos operativos en el ámbito del abastecimiento de los productos (supply chain), el reto de promocionar estos productos (marketing), el reto de hacer económica una unidad productiva (bodega) y sus índices de rotación de inventarios (finanzas).

Al pasar por el proceso de análisis de este caso, pensaba en el Perú y me surgían una serie de preguntas: ¿Sabemos cuál es el desperdicio de frutas y vegetales en los mercados y supermercados de nuestro país? ¿Se está haciendo algo con este desperdicio? Nuestra clase media cada vez más ancha (aquella que abarrota los grandes centros comerciales todos los días en Lima y Provincias) en estos últimos años ¿No estará más cerca de la comida procesada no saludable con altos contenidos de grasas y azúcares que de comida saludable? ¿Podemos los emprendedores tratar de resolver estos problemas generando dividendos de este emprendimiento y a su vez tener un impacto positivo en la salud nutricional de nuestro país? ¿Este será uno de los caminos o seguiremos esperanzados en que nuestros grandes e inteligentes políticos llegue a una solución?

Finalmente este 2012 nos hemos puesto la meta en el Instituto Peruano del Agro no sólo en difundir conocimientos, sino generar conocimientos con los profesionales que estamos en este proyecto, esperamos contar con su apoyo.

Por Mario Salazar, presidente del Instituto Peruano del Agro

www.portalfruticola.com

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