Perú y México entran en la competencia por el arándano

Aunque aún “incipientes” las industrias de estos países están iniciando su camino, apoyándose en fortalezas naturales y enfrentando desafíos.

Perú y México entran a la cancha por la competencia en el mercado del arándano, donde desde hace varias temporadas la fruta chilena tiene una fuerte presencia en Estados Unidos. Además, en junio de 2011 Chile se convirtió en el primer país del mundo en conseguir el acceso al mercado chino para este producto frutícola.

Si bien México no se ve aún como un competidor serio para Chile, en Aneberries, asociación de exportadores de arándanos de la nación azteca, creen que “hay espacio en los mercados para todos los participantes, pues el consumo crece y para el caso de Chile, sabemos del buen trabajo que hace al ser el principal exportador de frutas del Hemisferio Sur. Acá en México les tenemos una gran consideración y respeto. Sin embargo, creemos que tenemos el potencial de lograr una mejor calidad y tenemos las condiciones para una mayor permanencia en el mercado”.

“Coincidimos en que hay espacio para mucha más producción y el consumo aumentará. Esto lo lograremos en base a un producto que genere una buena experiencia de consumo en las personas por eso, es tan importante la calidad y condición de la fruta, pero también es necesario promoverlo y despertar el interés de los consumidores en el arándano y sus propiedades de sabor y para la salud”, comenta Andrés Armstrong, gerente del Comité de Arándanos de Chile.

El ejecutivo chileno añade que “los mercados que estén cerca de la frontera mexicana les será más fácil el trabajo (…) Pero en Chile hay un desarrollo de tecnologías de poscosecha y de procesos logísticos que nos permiten llegar a mercados mucho más lejanos que Estados Unidos, con calidad y condición de fruta consistente, lo que nos ha permitido aumentar nuestros envíos a esos mercados año a año”.

Para José Manuel Hernández, especialista en Políticas Agrarias y Consultor Internacional, “sin ninguna duda Perú se convertirá en un competidor serio para Chile”. Y esto, no sólo en oportunidad sino en volumen ofertado, aunque lo visualiza del 2014 en adelante.

“Podemos producir desde septiembre a marzo y abastecer de mediados de septiembre a mediados de noviembre con oferta temprana en momentos de desabastecimiento en el Hemisferio Norte, en donde la producción se concentra entre abril a octubre”, puntualiza.

Según señala, la oferta peruana de arándanos puede coincidir con los peaks de precios en el mercado internacional y esto significa “buenas utilidades”. “No es lo mismo un precio de 7 US$/kg en épocas normales que un precio de 12 US$/kg o más en épocas tempranas”, complementa.

Al respecto, Armstrong asegura que “potencialmente Perú puede ser un competidor para Chile, pero por las ventanas productivas creo que esta competencia se dará más arduamente en un principio, con los productores de Argentina y Uruguay. Pero también están los nuevos mercados, aquellos donde aún no se conoce mucho el arándano y tienen un gran potencial de consumo, como China o Corea, algunos mercados en Europa”.

Por su parte, Fernando Cillóniz, presidente de la consultora peruana Inform@cción, lo ve desde un punto de vista distinto: “Como ha ocurrido con casi todas las frutas que el Perú exporta actualmente, han sido técnicos chilenos los que nos han llevado a probar y luego a explotar comercialmente dichos productos”. Asevera que con el arándano la historia se está repitiendo. “Si el arándano llegara a convertirse en otra historia de éxito, como la uva de mesa, el palto, el espárrago, etc. gran parte del mérito habrá sido de los técnicos chilenos”, concluye.

Corredores en la partida

Si bien su industria es “incipiente”, con poco más de 1.000 hectáreas plantadas, los exportadores mexicanos enumeran las ventajas de su producto: “Estar al lado del mercado de arándano más grande del mundo (Estados Unidos) y contar con climas y suelos muy propicios para producir durante nueve meses del año”.

Por su parte, el consultor Fernando Cillóniz también cataloga al arándano peruano como una industria “incipiente”. Señala que hasta fines de 2011, “se han exportado en total apenas 6,497 kilos por valor de US$ 83,466 FOB. Los principales mercados de destino fueron EEUU, Holanda y Bélgica”.

No obstante, ve fortalezas al igual que en el caso de la uva de mesa. “Tenemos la oportunidad de abastecer el mercado de Estados Unidos y Europa en septiembre – octubre de cada año, cuando Chile todavía no tiene arándanos y los precios son altos”, asevera.

Hernández dice que “la alta demanda y buenos precios en mercados internacionales crecientes y exigentes, con los cuales tenemos tratados de libre comercio, son oportunidades que puede aprovechar la producción peruana”.

¿Cómo ha sido la llegada a Estados Unidos? “Todavía estamos empezando y viendo a Estados Unidos como un principal mercado. Según los sondeos de mercado, la visión de los exportadores está orientada hacia Estados Unidos, Reino Unido, Holanda y Alemania. Las empresas interesadas están asociadas a cadenas que manejan muy bien la logística internacional, lo cual asegura la colocación de nuestros productos sin afectar su calidad”, sostiene el especialista.

Desafíos en la ruta

Las buenas expectativas también consideran importantes desafíos para los arándanos mexicanos y peruanos. La gerente general de Aneberries, Blanca Nelly Partida, sostiene que “el mercado del arándano tiene una amplia competencia con los productores de Estados Unidos, y está muy segmentado”.

Asegura que los principales desafíos del arándano mexicano consisten en “conseguir el expertise necesario para lograr buenos rendimientos con calidad y contar con más variedades, pues actualmente se dispone mayormente de la variedad Biloxi”. A esto se suma hacer un trabajo serio y consistente para posicionar a México como un jugador importante en los mercados internacionales más allá de Estados Unidos, y también en el comercio interno, “en donde no hay la cultura de consumo de arándano”.

En Perú en tanto, José Manuel Hernández se refiere al “financiamiento” como un obstáculo en el camino. “La instalación de este cultivo es costosa. Esa es la mayor restricción. Los plantones certificados cuestan entre 2 a 6 US$, dependiendo del tamaño o edad, variedad y el costo total instalación hasta el inicio de producción se estima en 40 a 60 mil dólares por hectárea, dependiendo del tipo de plantones que se utilice y del sistema de siembra”.

Esta realidad deja fuera de juego a los productores de los valles interandinos y hace la salvedad, que los otros tipos de berries no tienen esta restricción. Por ello, anuncia que han surgido iniciativas en tal sentido. “El Programa Sierra Exportadora ha emprendido la promoción de arándanos y otros berries articulando toda la cadena de producción, con los requerimientos financieros, asistencia técnica, organización y exportación”, explica.

Si se logra un Fondo Sierra-Perú, “se prevé poner en producción en los próximos diez años, en la Sierra Peruana, 5 mil hectáreas de arándano y 2 mil de frambuesa, por un valor de exportación aproximado de mil millones de dólares”, proyecta el experto.

Otro aspecto a considerar para el desarrollo de esta industria, es el suministro de material de propagación, “cuya calidad sea certificada”. Explica que “hasta el momento este material es de alto costo y proviene de Chile, pero puede desarrollarse la producción en viveros ubicados en Perú”.

Fernando Cillóniz, en tanto, asevera que “la falta de horas de frío y suelos ácidos en la costa, dificulta la producción adecuada de los arándanos”. Añade, como un aspecto importante a considerar, que Perú debe trabajar con variedades “siempre verdes” que se han desarrollado de Florida, Estados Unidos y no con variedades de climas fríos como las que se cultivan en Chile.

www.portalfruticola.com


Comentarios